Categorías
Artículos China Política

¿Por qué es importante lo que haga China en la lucha contra el cambio climático?

La ausencia del presidente chino Xi Jinping de la COP26 ha sido muy sonada y ha generado incluso cierta preocupación internacional. Y no es de extrañar, pues lo que vaya a hacer el principal emisor de CO2 del mundo en materia de cambio climático, tanto a nivel interno como en el exterior, será fundamental para nuestro devenir futuro.

Muy sonada ha sido durante esta última semana la ausencia del presidente chino Xi Jinping en la vigesimosexta Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) celebrada en Glasgow (Reino Unido). Y no es de extrañar. A diferencia de otras potencias mundiales como Estados Unidos, India o la Unión Europea, China no ha acudido a la reunión encabezada por su máximo representante político, es decir, el presidente Xi Jinping.  

Esta ausencia ha generado una gran preocupación, pues pone en duda el compromiso en la lucha contra el cambio climático del que es el mayor emisor de dióxido de carbono del mundo. China contribuye aproximadamente al 28% de las emisiones mundiales de CO2, mientras que los siguientes en la lista son Estados Unidos (13,63%), la Unión Europea (7,46%) y la India (7%). No obstante, un dato para tener en cuenta es que, a pesar de ser el principal emisor mundial, las emisiones per cápita de dióxido de carbono de China son netamente inferiores a algunas economías avanzadas, siendo la cifra la mitad de lo que producen los estadounidenses, los canadienses o los australianos.

Emisiones anuales de CO2 procedentes de combustibles fósiles, por región mundial. Fuente: Our World in Data

Viendo la importancia del papel que vaya a jugar China en la lucha global contra el cambio climático, este artículo tratará de explicar brevemente las claves de la política y las acciones chinas tanto internas como en el exterior en la lucha contra el cambio climático para ver si realmente el gigante asiático está alineado en las ideas marcadas principalmente por la Unión Europea.

La política interna

En septiembre del año 2020, Xi Jinping anunció en un vídeo para la Asamblea General de la ONU que China tendrá como objetivo alcanzar su pico máximo de emisiones antes del año 2030 y la neutralidad de carbono para el año 2060. Este objetivo, por tanto, auto restringe las propias acciones que el país pueda tomar para luchar contra el cambio climático en un corto plazo.

Las propias políticas que el gobierno chino ha adoptado internamente han sido extremadamente ambiguas. Por un lado, China es el principal consumidor de carbón —uno de los combustibles fósiles más contaminantes— del mundo y su consumo ha aumentado prácticamente de forma anual desde hace décadas. En 2021, a pesar de las promesas, se espera que el consumo de carbón de China aumente respecto al año anterior, en gran parte debido a la crisis energética que sufre el país desde mediados de año. Según un informe del Global Coal Plant Tracker:

  • China encargó 38,4 gigawatios de nuevas plantas de carbón en 2020, más de tres veces de los encargados en el resto del mundo (11,9GW).
  • La flota de carbón en China creció en 29,8 GW netos en 2020, mientras que en el resto del mundo disminuyó la capacidad neta en 17,2 GW.
  • China inició proyectos de plantas de carbón por valor de 73,5 GW en 2020, es decir, más de cinco veces más que el resto del mundo (13,9 GW).
  • Las provincias chinas obtuvieron la aprobación de la construcción de proyectos de energía de carbón para 2020 por valor de 36,9 GW, tres veces la permitida en 2019 (11,4 GW).
Consumo de energía en China por fuente. Fuente: Our World in Data.

Por otro lado, la promoción del uso del carbón contrasta con la también promoción de la energía renovable. China es, con diferencia, el mayor productor de energía renovable. Según la Agencia Internacional de las Energías Renovables, en el año 2018, China produjo más del 30% de la energía renovable del mundo. Aunque la capacidad de energía renovable per cápita se encuentra aún lejos de los líderes mundiales como Islandia, Dinamarca o Suecia. En el año 2020, según REN21, la participación de China en el total de la instalación mundial de energía renovable fue del 45%.

Ranking mundial de países productores de energía renovable (por GW). Fuente: IRENA.

Además, el gigante asiático es el mayor productor mundial de energía eólica y solar y el mayor inversor nacional y saliente en energía renovable. A principios de 2017, China poseía cinco de las seis empresas más grandes de paneles solares y el mayor fabricante mundial de turbinas eólicas del mundo.

Precisamente, esta ambigüedad fue sistematizada en el reciente Libro Blanco denominado 1+N, publicado el 28 de octubre de 2021. Este documento, publicado conjuntamente por el Comité Central del Partido Comunista de China y el Consejo de Estado, señala cinco tareas principales: 1) la creación de una economía verde, baja en carbono y circular; 2) la mejora de la eficiencia energética; 3) el aumento de la proporción del consumo de energía no fósil; 4) la reducción de emisiones de CO2, y 5) el aumento de la capacidad de sumidero de carbono de los ecosistemas.

Los objetivos marcados por este documento serían el de aumentar el uso de las energías renovables a alrededor del 20% del consumo total para 2025, alrededor del 25% para 2030 y a más del 80% para el año 2060. Además, China ha establecido un plan para la protección medioambiental nacional que tiene como objetivo mejorar el «sistema de control dual» sobre el consumo de energía y la intensidad energética, es decir, la cantidad de energía por unidad de PIB. Sin embargo, Xi ya ha señalado que no será hasta a partir de 2026 cuando el país podrá reducir el consumo nacional de carbón.

¿Puede China dominar el mercado mundial de coches eléctricos?

China es la fábrica del mundo, pero ahora también busca ser un espacio de innovación tecnológica. Los coches eléctricos son un buen ejemplo de ello, pues numerosas empresas autóctonas han emergido en los últimos años. Habiéndose asentado las empresas automotrices chinas en el mercado local, ahora buscan expandirse mundialmente.

La política exterior

En materia de política exterior, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI en sus siglas en inglés) china tiene una importancia fundamental. Siendo uno de los mayores proyectos de infraestructura de la historia, la BRI tiene un impacto enorme en el medio ambiente, pues sus proyectos alcanzan a varias decenas de países, principalmente en aquellos en vías de desarrollo. Por tanto, el papel y la prioridad que China —y sus empresas– decidan otorgar a la sostenibilidad y al respeto medioambiental se configuran como determinantes en la lucha global contra el cambio climático.

En general, los proyectos bajo el paraguas de la BRI despiertan numerosas dudas sobre la sostenibilidad y el impacto sobre el medio ambiente. Según un informe de la Universidad de Columbia (Nueva York, Estados Unidos), “las empresas chinas juegan un papel importante en el desarrollo, la construcción y la financiación de centrales eléctricas de carbón en todo el mundo”. Así, señalan que, en el primer semestre de 2019, los medios de comunicación informaron sobre el apoyo chino a nuevas centrales eléctricas de carbón en varios países como Filipinas, Vietnam, Indonesia, Bangladesh, Pakistán, Kenia, Mozambique, Malawi, Sudáfrica, Zimbabue y Serbia.

Otro ejemplo es el de la región del Sudeste Asiático, pues una importante parte de las inversiones chinas consisten en proyectos de combustibles fósiles y la extracción de recursos naturales que podrían causar la pérdida del hábitat de numerosas especies en una región que existen diversas especies en peligro de extinción, además de contribuir al aumento de la contaminación.

Beijing ha insistido recientemente en la cooperación medioambiental, la preservación de la biodiversidad y la construcción de una “Ruta de la Seda Verde”, además de haber mejorado considerablemente las normativas nacional en materia medioambiental. Sin embargo, queda la duda de si las empresas chinas se adherirán a estas normativas en sus proyectos en el exterior. El Ministerio de Medio Ambiente chino ya ha marcado las directrices, pero éstas no son vinculantes y, por tanto, en muchas ocasiones no son implementadas por las empresas chinas. Por el momento, en septiembre de 2021, Xi anunció que China no iba a financiar la construcción de más centrales eléctricas de carbón en el extranjero.

Un futuro mejor… a poder ser, con China

Hasta ahora, China ha mantenido una política contradictoria en materia de lucha contra el cambio climático. Por un lado, se ha comprometido a establecer unas directrices nacionales para alcanzar el objetivo de la neutralidad de carbono, pero, por otro, no ha querido comprometerse de forma estricta a corto plazo con estos objetivos. Mucho podría tener que ver la reciente desaceleración del crecimiento económico chino —y la recuperación económica post COVID-19—, puesto que la legitimidad del Partido Comunista de China depende en gran medida del correcto funcionamiento de la economía nacional.

Según un artículo del analista Lauri Myllyvirta, el sistema eléctrico chino tendría que alcanzar las cero emisiones netas de CO2 para 2050 si el país quisiera cumplir con su objetivo reciente de la neutralidad de carbono antes del año 2060. Sin embargo, viendo la alta dependencia nacional actual hacia el carbón cuesta imaginar un cambio semejante y tan radical en un corto periodo de únicamente 24 años, pues según el propio Xi, China no ha alcanzado el pico en el consumo nacional de carbón. Por tanto, Beijing tendrá que hacer unos esfuerzos titánicos si pretende alcanzar sus objetivos.

En definitiva, el papel chino en la lucha global contra el cambio climático se antoja como fundamental. Como el principal contaminador del mundo, es esencial lo que China vaya a hacer en el futuro próximo tanto a nivel interno como a nivel externo, pues de nada va a servir que la Unión Europea se comprometa a la neutralidad climática para el año 2050 si el gigante asiático no toma partida en una lucha que nos afecta a todo el mundo. El mundo mira hacia China y un compromiso por su parte ayudará a crear un mundo mejor y más sostenible. Estaremos atentos a ello.

Por Bienvenido Tingyi Chen Weng

Co-fundador del OPAP. Interesado en la política exterior china y del Sudeste Asiático, así como las relaciones intra-Asia Pacífico.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s