Categorías
Artículos Asia Oriental Corea del Norte Corea del Sur Sociedad

El largo viaje de los desertores norcoreanos hacia Corea del Sur

Para la mayoría de los norcoreanos que deciden escapar, Corea del Sur es el principal destino elegido debido a las lógicas de la cultura y la lengua compartida. No obstante, llegar hasta ahí no es nada fácil. A pesar de que la frontera norcoreana es el camino más directo para llegar, la franja de 250 kilómetros de longitud y 4 kilómetros de ancho que separa ambos lados está fuertemente militarizada y llena de minas antipersona, lo que hace prácticamente imposible desertar directamente por la frontera. Existen, sin embargo, algunos casos como el soldado norcoreano que en 2017 consiguió cruzar la frontera con una lluvia de disparos de ambas partes mediante.

Por tanto, cruzar a territorio chino queda como una de las pocas opciones disponibles para los desertores coreanos. Los que consiguen llegar a China, se embarcan en un largo viaje que incluye viajar más de 4.000 kilómetros en autobuses, motos, barcos, taxis y a pie a través de montañas, en una ruta indirecta que decenas realizan cada mes. Para la mayoría, el viaje pasará por China, Laos o Vietnam, donde deben tener cuidado de no ser capturados por las autoridades a riesgo de ser devueltos a Corea del Norte.

No es hasta cuando cruzan la frontera entre Laos y Tailandia, cuando finalmente están a salvo. Al llegar a territorio tailandés, los norcoreanos se entregan a las autoridades locales, que alertan a la Embajada de Corea del Sur en Bangkok, quienes comenzarán el proceso para trasladarlos a Seúl. Mientras tanto, las autoridades tailandesas sancionan a los norcoreanos con una infracción de inmigración menor siendo encarcelados, pero al menos, no los devuelven a su lugar de origen. Este proceso puede durar meses y tienen que sufrir la privación de libertad en unas difíciles condiciones sanitarias e higiénicas.

El viaje suele estar organizado por una amplia red de intermediarios (corredores), muchos de ellos desertores de Corea del Norte, que organizan la fuga a través de un sistema en el que, si todo va bien, en diez días, un norcoreano puede estar en un centro de detención tailandés.

Los norcoreanos que han podido ganar dinero a través del comercio en el mercado negro pagan por adelantado su viaje. Los que no, prometen pagar tras llegar a Corea del Sur. Unos pocos afortunados son financiados por organizaciones cristianas surcoreanas u organizaciones no gubernamentales surcoreanas como Now Action o Unity for Human Rights.

Aquellos que consiguen llegar a Corea del Sur, como primera parada, pasan tres meses en el Centro Nacional de Inteligencia. Los funcionarios surcoreanos interrogan a los refugiados sobre su vida en Corea del Norte y cómo se ha desarrollado y el porqué de su viaje al Sur. El propósito de este interrogatorio es doble: recopilar información de inteligencia sobre Corea del Norte y eliminar a cualquier espía norcoreano que pueda hacerse pasar por refugiado.

Tras el paso por el Centro Nacional de Inteligencia, los refugiados norcoreanos son enviados a un centro llamado Hanawon, que significa “casa de la unidad”. Hanawon es un centro financiado por el Ministerio de Unificación de la República de Corea en el que los norcoreanos que llegan a territorio surcoreano deben pasar 12 semanas antes de ser reasentados en hogares alrededor de Corea del Sur.

El objetivo de este centro es adaptar “socialmente” a los norcoreanos para su nueva vida en Corea del Sur a través de “recuperar la estabilidad emocional, superar las diferencias culturales y encontrar motivación para volverse social y económicamente independiente”. En otras palabras, preparar al refugiado norcoreano para la vida capitalista.

En su estancia en Hanawon, los norcoreanos pasan por un programa de 392 horas en el cual pasan por test psicológicos, historia de la sociedad y cultura surcoreana (libre mercado, democracia, vida diaria, etc.) o cursos de capacitación o asesoramiento laboral. Al final de las 12 semanas, los refugiados reciben la ciudadanía surcoreana. Algunos refugiados se trasladan a ciudades donde tienen familiares. Para los que llegan sin familia, son reasentados mediante un sistema de lotería.

Paradójicamente, para muchos de los refugiados, la más difícil parada resulta de su salida del centro, ya que la integración y socialización en Corea del Sur les resulta más difícil de lo esperado. Adaptarse a la rápida y competitiva vida de la sociedad surcoreana es una ardua tarea para los refugiados coreanos.

Uno de los primeros problemas discriminatorios que encuentran los norcoreanos en su nueva vida en Corea del Sur es la barrera del idioma. Siete décadas de separación han derivado en un desarrollo diferente del idioma a ambos lados del paralelo 38. No se puede hablar de dos lenguas diferentes, pero sí podemos señalar un cierto elemento dialectal. La adopción de nuevas palabras por los cambios tecnológicos y el préstamo de muchas palabras del inglés dificultan el entendimiento del lenguaje de los norcoreanos.

Pero las barreras no son únicamente de carácter lingüístico, sino que el prejuicio combinado con la falta de educación y otras habilidades que se dan por sentado en Corea del Sur, impiden que muchos norcoreanos se integren por completo. Superar la discriminación es a menudo uno de los mayores obstáculos. Los surcoreanos tienen muchas reservas frente a sus compatriotas del norte, ya que temen que estos les quiten el trabajo y envidian el hecho de que les sea más fácil acceder a las universidades de élite, que tienen amplios requisitos y un duro examen de acceso.

De acuerdo con el Ministerio de Unificación, el desempleo en la comunidad de los norcoreanos alcanza el 7,5%, el doble que la media nacional. Asimismo, los trabajos que encuentran los norcoreanos suelen ser mal pagados y aquellos que los surcoreanos no quieren hacer. Tampoco ayudan los empresarios oportunistas que se benefician de los subsidios proporcionados por el Estado surcoreano en relación con la contratación de los refugiados norcoreanos.

Los refugiados norcoreanos experimentan además de las dificultades de adaptación, una amplia gama de problemas psicológicos. Muchos refugiados coreanos a menudo señalan que han experimentado eventos traumáticos en Corea del Norte, durante su huida de Corea del Norte y después de establecerse en Corea del Sur.

Según un estudio de 2018 de la Revista Internacional de Investigación Ambiental y Salud Pública titulado “Trauma y depresión entre los refugiados norcoreanos”, entre los refugiados norcoreanos adultos, el 49,3% ha experimentado o presenciado eventos que amenazan su vida. Entre los jóvenes refugiados norcoreanos, el 71% informó haber experimentado incidentes traumáticos en el pasado, como la muerte o el arresto de miembros de la familia o haber escuchado sobre estos eventos.

La integración de los norcoreanos en la sociedad surcoreana es complicada y los prejuicios no juegan un papel conciliador. Tal y como señala Norbert Eschborn, los norcoreanos deben aprender sobre el Sur, pero a su vez, los surcoreanos deben aprender sobre el norte. Necesitan obtener una mejor comprensión de su gente, de la vida cotidiana y de la cultura de sus vecinos.

La visión de los jóvenes surcoreanos sobre sus vecinos norteños también es otro tema a solucionar. En un estudio del Asan Institute for Policy Studies de 2018, los jóvenes surcoreanos entre los 20 y 30 años perciben a Corea del Norte más como a un enemigo y extraño que como un vecino (de los nuestros). La mayoría de los surcoreanos han nacido y crecido con la división, por lo que combatir la creciente apatía de los jóvenes frente a su vecino del norte debe ser una de las prioridades de las autoridades surcoreanas si se vislumbra un futuro en el cual se da la reunificación de una nación separada durante ya siete décadas.

Por Bienvenido Tingyi Chen Weng

Co-fundador del OPAP. Interesado en la política exterior china y del Sudeste Asiático, así como las relaciones intra-Asia Pacífico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s