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Sihanoukville: cómo el dinero chino transformó una pequeña ciudad camboyana

Hasta hace poco más de una década, Sihanoukville era una pequeña ciudad pesquera incrustada en el Golfo de Tailandia que atraía las visitas de los mochileros occidentales que llegaban a un lugar paradisiaco con playas prácticamente sin explotar. Nombrado en honor al ex-rey Norodom Sihanouk, durante la mayor parte de su historia quedó en la periferia del Imperio de Angkor y no captó excesiva atención debido a que el comercio se concentraba principalmente a orillas del río Mekong. No fue hasta 1954 cuando el gobierno decidió construir aquí un puerto, lo que hizo despegar a la ciudad. Hasta hace poco más de una década, Sihanoukville era una pequeña ciudad pesquera incrustada en el Golfo de Tailandia que atraía las visitas de los mochileros occidentales que llegaban a un lugar paradisiaco con playas prácticamente sin explotar. Nombrado en honor al ex-rey Norodom Sihanouk, durante la mayor parte de su historia quedó en la periferia del Imperio de Angkor y no captó excesiva atención debido a que el comercio se concentraba principalmente a orillas del río Mekong. No fue hasta 1954 cuando el gobierno decidió construir aquí un puerto, lo que hizo despegar a la ciudad.

Oriental Pearl Casino/Fuente de la imagen: Tripadvisor

Durante la última década, el dinero chino ha sido capaz de transformar totalmente esta ciudad desde que Camboya decidiera participar en la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI en sus siglas en inglés), una ruta comercial que haría uso del único puerto de aguas profundas del país jemer. Desde entonces, la ciudad jemer ha experimentado un gran auge en la llegada de inversores chinos, que han convertido Sihanoukville en un centro de juego de azar y turismo. En menos de una década, unas leyes laxas en inmigración y la búsqueda de inversión –sobre todo china–, han transformado la ciudad en la “hermana pobre” de Macao.

Photo taken in February, 2018, shows a town in Sihanoukville, Cambodia. Signboards with Chinese letters are everywhere. (Kyodo) ==Kyodo

Muchos empresarios chinos ha llegado aquí para aprovechar la nueva zona económica libre de impuestos entre China y Camboya. A las afueras de la ciudad, un consorcio chino-camboyano ha construido una Zona Económica Especial donde la mayoría de las fábricas son de empresas chinas atraídas por el menor coste laboral en el país jemer. Unas 100 empresas son únicamente de capital chino y 200 más tienen participación china.

Cuando uno llega a Sihanoukville, rápidamente se da cuenta de la influencia china en esta ciudad. Prácticamente es imposible encontrar un cartel que no esté en chino y el mandarín se utiliza tanto como el jemer. La ciudad está llena de casinos (más de 80, superando en número a Macao), restaurantes, karaokes, hoteles o centros de masajes chinos. Es más difícil encontrar un restaurante jemer que un restaurante chino. Se estima que alrededor del 90% de los negocios están en manos de los chinos.

Caminar resulta prácticamente imposible. Las calles se encuentran en pésimo estado. La gran rapidez en la promoción de proyectos turísticos en la ciudad ha dejado en un pésimo estado las calles. El continuo paso de los camiones transportando materiales de construcción han dejado las carreteras prácticamente intransitables. Tampoco las redes eléctricas estaban preparadas para el boom inmobiliario, siendo frecuentes los cortes o apagones de luz.

Fuente de la imagen: Department of Public Works and Transport of Cambodia

La gran afluencia de inversión china –y de ciudadanos chinos– ha llevado empleo a la región. Si bien se han contratado muchos trabajadores chinos para los casinos, también ha generado puestos de empleo para los camboyanos, que reciben unos salarios bastante superiores a la media nacional. Por ejemplo, los trabajadores camboyanos en las obras de construcción chinas ganan tres veces más de lo que ganaban en proyectos locales. Los trabajadores camboyanos de los casinos pueden llegan a ganar hasta 500 dólares al mes, lo que es considerado toda una fortuna en el país.

No obstante, el beneficio no ha llegado a todos por igual. El principal problema que ha surgido es que, aunque la inversión china genera riqueza, esta se mantiene principalmente dentro de la propia comunidad china, ya que los residentes y visitantes chinos compran en negocios chinos y visitan restaurantes y hoteles chinos. Uno de los casos más sangrantes es el uso de Alipay o WeChat Pay, en cuyo caso el pago ni siquiera se hace en dólares –en Camboya es la moneda que se utiliza normalmente debido al bajo valor de los rieles camboyanos–, pasando el dinero directamente a China.

Este problema no es exclusivo en Sihanoukville. También ha surgido en Tailandia, donde los operadores turísticos –radicados en China– llevan a los turistas a comprar sólo a tiendas chinas y a comer en restaurantes chinos, lo que prácticamente no deja ni un dólar en la economía tailandesa. Es lo que se conoce como el “zero dollar tourism“.

La llegada del dinero chino también ha provocado que la inflación se dispare. Los propietarios de inmuebles locales se han beneficiado enormemente de la creciente demanda de inmuebles y el pago de mayores rentas. Pero para los que no tienen propiedades, la subida de los alquileres ha hecho que sea prácticamente imposible pagarlos. En la mayoría de los casos, el precio de los alquileres se ha triplicado en menos de un lustro, lo que ha generado la creación de poblados chabolistas a las afueras de la ciudad.

El boom inmobiliario también ha traído otros problemas. El desarrollo urbanístico ha sido tan rápido que muchas veces ni siquiera las autoridades locales saben cuántos edificios hay construyéndose y si todos ellos disponen de licencia. Algunos empresarios chinos sin escrúpulos han buscado ahorrar en costes a costa de la calidad de los materiales y de la seguridad de los trabajadores, lo que ha generado el derrumbamiento de edificios sepultando a los camboyanos que trabajaban ahí. Durante el año 2019, se dieron al menos 26 casos de derrumbamiento de edificios.

La idiosincrasia del tipo de turismo –juegos de azar– ha generado una gran sensación de inseguridad en la ciudad. La proliferación de casinos ha generado un aumento del crimen organizado, principalmente procedente de China. Al estar mucho más limitados en China debido al férreo control del gobierno, estas bandas han encontrado un filón en Sihanoukville, donde las fuerzas de seguridad están mucho menos desarrolladas que las de su país de origen. Muchos han sido los casos de ciudadanos chinos que han sido detenidos por prácticas ilícitas como la extorsión o la venta de estupefacientes.

Todos estos problemas han generado una tensión con los chinos. A pesar de que históricamente los chinos se han integrado sin mayor problema en la sociedad jemer, los problemas derivados del boom de la inversión china han debilitado la imagen del país vecino del norte y se ha generado un cierto sentimiento anti-chino en la sociedad camboyana.

¿Fin a la burbuja?

En agosto de 2019, en un intento para limitar el lavado de dinero, el gobierno camboyano decidió prohibir los juegos de azar online, medida que entró en vigor el 1 de enero de 2020. Según las autoridades, al menos 30 casinos han sido cerrados o suspendidos temporalmente lo que, unido a la crisis del coronavirus, ha frenado considerablemente la inversión china en la ciudad. Debido a ello, cientos de chinos que habían ido a Camboya y habían hecho fortuna con el juego, han abandonado el país.

Diversificar el tipo de turismo parece lo más lógico. El desarrollo fulgurante de la industria de juego con inversión china pilló desprevenido a las autoridades locales y sin tiempo suficiente para legislar sobre esta nueva industria. A pesar del frenazo a la industria del juego, por el momento, otros megaproyectos para el turismo parece que seguirán avanzando, como el proyecto milmillonario sino-malayo de Wisney World. De esta forma, el futuro de Sihanoukville parece pasar por atraer más turismo familiar en el futuro, evitando, en gran manera, la inseguridad que genera la industria del turismo del juego de azar en la región.

Por Bienvenido Tingyi Chen Weng

Co-fundador del OPAP. Interesado en la política exterior china y del Sudeste Asiático, así como las relaciones intra-Asia Pacífico.

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